repugnacia-por-ignacio-sanchez

No soy proclive hablar de temas sobre el derecho, hace unos 20 años que me especialicé en derecho mercantil, fiscal y laboral. Reconozco que ya con mi jubilación a cuestas dejé de interesarme por unas cuestiones, que en mi pasada vida profesional algo me sirvieron. Ahora soy un ignorante en la materia. Afortunadamente mis hijos siguieron ese camino iniciado por mí y se han convertido en brillantes profesionales del derecho. Ni que decir tiene que cuando existen resoluciones judiciales que alteran el devenir de la opinión pública adquirimos un acto de contrición sobre esta o aquella sentencia.

 

Viene esta perorata a cuento de la calificación de la sentencia sobre los individuos de “La Manada”. Hechos ocurridos en unos San Fermines y que ha llevado a media España a manifestarse en contra de la sentencia 000038/2018 emitida por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, cuyo presidente y ponente es  José Francisco Cobo Sáez, junto con los magistrados Ricardo Javier González González y Raquel  Fernandino Nosti. En total 371 folios.

Una vez leída toda la sentencia, que me llevó un buen tiempo, más de un día y su posterior análisis con  expertos en derecho, sobre todo haciendo hincapié en los hechos probados, el veredicto dado por el tribunal se nos ha parecido que se ajusta a derecho y la calificación obtenida es la adecuada.

Otra cosa es que la actitud de este grupo de degenerados  de la Manada con la victima produzca indignación, como también me produce indignación el juicio popular que pone en cuestión la sentencia de los jueces.



Afortunadamente en nuestro sistema jurídico existen tribunales superiores donde pueden recurrir las partes, que son a la sazón los que tendrán que emitir una sentencia firme.

Pero resulta indignante y preocupante los juicios populares. Centenares de miles de personas erigiéndose en jueces. Y lo que es paradójico la mayoría de los protestantes  suelen estár en contra de la prisión permanente revisable. La estupidez humana suele ser infranqueable y aquí en España desgraciadamente sabemos mucho de eso. Y resulta peligroso que los políticos decidan en caliente modificar aquella o esta ley porque el populacho acecha y demanda.

Las asociaciones de jueces y de fiscales ya han advertido sobre el problema de los tribunales populares, incluso han pedido la dimisión del Ministro de Justicia por sus “actuaciones o declaraciones desafortunadas (que) alientan la deslegitimación del poder judicial.

Por otra parte la Asociación Profesional de la Magistratura manifiesta que “ante los límites alcanzados por las reacciones de protesta contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Navarra, hace un llamamiento, ante todo, a la confianza  en el sistema jurídico constitucional. Asimismo al respeto personal y exige el cese de los graves ataques que están sufriéndolos titulares del Poder Judicial”

“Este principio esencial merece particular respeto y protección por aquellas personas e instituciones que, por su función institucional, tienen una especial responsabilidad en la defensa del interés público y de la independencia judicial, principio básico del Estado de Derecho que garantiza la convivencia democrática, incluso cuando ello suponga contrariar la supuesta opinión pública. Esta obligación es especialmente predicable en los otros dos Poderes del Estado, es decir en los miembros del Gobierno (particularmente en el Ministro de Justicia) y en los representantes de la soberanía nacional”.

Y es que al parecer según lo visto en la calle cientos de miles de personas han estudiado derecho, han opositado a jueces. Han aprobado y han accedido a la escuela judicial. Aunque al parecer su destino en vez de un juzgado han sido las calles de España.

Con este balance seguramente en la Unión Europea tenemos el mejor ratio de juez por habitante.

Madre mía, que Dios, el demonio o quien sea nos coja confesados. Como diría nuestro admirado y recordado Forges, …País

Ignacio Sánchez

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