nos-hemos-vuelto-locos-por-ignacio-sanchez
Foto Huelva Actualidad

Por diversas circunstancias he mantenido mi silencio sobre los vaivenes que la política presenta en la actualidad. Como el tiempo suele ser el que da y quita razones, recurro al símil taurino “ver los toros desde la barrera”. Reconozco que esto de la presunta independencia de Cataluña ha dado y sigue dando ríos de tinta, sobre todo cuando dentro de unos días supuestamente se dirima ese tira y afloja entre constitucionalistas e independentistas.

 

Y en mi humilde opinión el “conflicto” va a continuar, gane un bloque u otro. Entre otras cosas porque si un bloque, el de los independentistas, siguen con su trauma psicológico de creerse sus propias mentiras, por muy patológico que sea su proyecto no va a haber un psiquiatra que ofrezca un tratamiento eficaz. Y es que esto de la política, aparte de la corrupción, avaricia, mentira, envidia y demás defectos, se ha convertido en una patología sin fármacos que le den solución.

La sociedad suele dedicar grandes cantidades de dinero a nivel mundial para ese I+D+I destinado a reconducir nuestra calidad de vida. Esos avances que permiten reducir la mortalidad en múltiples enfermedades. El caso es que  para las patologías que determinados políticos mantienen no se suelen prescribir fármacos adecuados, sobre todo cuando causan a su sociedad en conjunto males mayores que la peor de las enfermedades.

Acólitos abducidos, suelen dar por bueno su enfermedad, presentan un síndrome piramidal que hace sumirse en el caos a sus correligionarios. Individuos  incapaces de pensar por ellos mismos sobre los beneficios que les puede aportar su integración en aquella sociedad ajena a los intereses de unos líderes que lo único que les ofrecen es la continuidad en unos puestos que les permitan satisfacer su voracidad de poder. Resumiendo: “todo por la pasta”.

anuncia-tu-empresa-728×90

Esta perorata destinada a los independentistas y populistas sean del color que sean , también va destinada a todos aquellos que aprovechándose de la decadencia de una sociedad  que han creado la utilizan para mover a unas masas en busca de un modelo de sociedad acorde a unos intereses partidistas,  lejos de la solidaridad que deberían  demandar todos los españoles.

Los padres de la Constitución de 1978 fueron claros en su desarrollo y suele suceder que con el paso del tiempo todo tenga que ser renovado o modificado, lo que temo es que determinados partidos por intereses, bien en una estrategia personalista o electoral quieran poner en España ciudadanos de primera, segunda o tercera, dependiendo de la comunidad a la que pertenece. Se llame estado federal o simplemente “encaje”. Y está claro que a día de hoy la solidaridad en España no existe.

O es que los extremeños son menos que los vascos o catalanes, por poner un ejemplo. Se cargan las tintas hacia hacía un lado, pero cuando los extremeños reclaman carreteras o trenes de alta velocidad que les permitan desarrollarse y equipararse al resto de españoles se les ignora en los medios.

Que no nos vendan la burra. Demasiados políticos están “locos”. Y lo peor es que ese trastorno lo transmiten a la sociedad. Y de momento, no hay vacuna.

Por cierto, brindaré estas navidades con un buen cava de Almendralejo. Que le vamos a hacer, ese IVA se redistribuye entre el resto de España y el IVA del cava catalán se queda en Cataluña. Me gusta ser solidario, lo siento. Es lo que hay.

Ignacio Sánchez

No hay comentarios

Dejar respuesta